El pasado miércoles, 14 de diciembre, el Círculo Podemos Toledo se reunió con los representantes sindicales de la plantilla de Conserjes del Museo del Ejército de Toledo, después de que se pusieran en contacto con el Círculo para denunciar su situación: no sólo llevan sin cobrar sus nóminas desde mayo sino que, además, en septiembre, les echaron de sus puestos de trabajo, en un claro ejemplo de represalia por las huelgas que llevaron a cabo durante el mes de agosto en defensa de sus derechos laborales.

Ni el Gobierno socialista de García-Page ni la ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, han mostrado el más mínimo interés por estas 40 familias toledanas que se han quedado en la calle, según nos aseguran sus afectados.

Recordamos que el Ministerio de Defensa volvía a reabrir las puertas del Museo del Ejército de Toledo el pasado 1 de diciembre, tras conceder la gestión de este servicio a OMBUDS, empresa que ya lo había llevado hasta 2014 y que no ha aceptado subrogar a ninguno de los trabajadores. Es curioso que esta misma empresa sea la adjudicataria actual de la gestión del personal de seguridad de prisiones y que el concurso de ese servicio vuelva a salir en próximas fechas, ya que la oferta a la baja que habían acordado PROMAN y el Ministerio de Defensa para la plantilla de Conserjes rozaba casi la inviabilidad económica, según nos aseguran sus representantes sindicales, y nadie quería hacerse cargo del servicio en esas condiciones para esta etapa provisional, salvo que hubiera algún tipo de interés adicional. El tiempos nos dirá.

Además, la opacidad en este asunto es completa, ya que la concesión a OMBUDS se ha hecho a dedo, sin la preceptiva oferta pública, y tampoco se ha facilitado ninguna comunicación oficial a la plantilla afectada ni a sus delegados sindicales. Toda información ha sido trasladado de palabra, tal y como nos aseguraron sus representantes.

Por todo ello, exigimos que el Ministerio de Defensa asuma sus responsabilidades y abone las nóminas adeudadas a la plantilla, y busque una solución urgente para las 40 familias que ahora están en la calle. No es justo que una plantilla formada para su trabajo y maltratada por su empresa durante años se vea ahora en la calle y dejada de lado por el Gobierno regional de García-Page y por el Ministerio de Defensa que dirige Cospedal.

Al final, este es el resultado de la privatización de puestos de trabajo que podrían y deberían ser públicos, como es el personal de museos, y la total desregularización del mercado de trabajo y la merma de los derechos laborales provocados por la reforma laboral.